Chiclayo en Línea. - La expresidenta de la OSCE, Mónica Yaya, detalló la dinámica que se habría producido al interior del Club de la Construcción, caso que involucra al empresario Zhihua Yang.
El presidente José Jerí suma nuevos cuestionamientos tras conocerse que, en su calidad de congresista de Somos Perú, fue vicepresidente de una comisión investigadora sobre el caso Club de la Construcción.
Un grupo de trabajo cuyo informe final identifica al empresario chino Zhihua Yang como un “engranaje facilitador” entre cuestionadas empresas chinas y licitaciones públicas.
El documento fue presentado en marzo del 2024, año en el que Jerí conoció a Yang, de acuerdo a su testimonio ante la Comisión de Fiscalización.
Si bien el presidente de la comisión, Héctor Valer (Somos Perú), le pidió el 1 de octubre del 2025 que “priorice” el informe para que se debata en el Pleno, el dignatario hizo caso omiso de la solicitud.
De acuerdo a la comisión, identifica una aparente dinámica por parte de empresas chinas que, consorciadas con otras en el Perú, subcontrataban a proveedores nacionales para ejecutar la obra.
Eran estas, finalmente, quienes realizaban los trabajos y a quienes se “estafaba”, pues no veían pago alguno por parte del consorcio. En este esquema, según detalla el documento, tuvo un papel trascendental Zhihua Yang.
“La evidencia sugiere que las empresas vinculadas al ciudadano Zhihua Yang (Canton Lima S.A.C. y Construcciones Capon S.A.C., entre otras, no han operado de manera aislada, sino como un engranaje facilitador del modus operandi de trece empresas chinas investigadas”, se indica.
Correo conversó al respecto con Mónica Yaya, expresidenta del Organismo Especializado para las Contrataciones Públicas (OSCE).
¿La estructura legal vigente facilita que consorcios extranjeros cuestionables obtengan proyectos millonarios?
Desde mi punto de vista, el empresario (Zhihua Yang) encontró en el Perú un terreno fértil para actos de corrupción. Las normas parecen estar hechas a medida de las empresas chinas.
Para ganar un contrato de casi 200 millones de soles, presentaron contratos al 100% de obras supuestamente ejecutadas en la República Popular de China, en donde prácticamente es imposible verificar si esos contratos que sirven como experiencia para ganar contratos en el Perú son verdaderos.
Yo creo que la República Popular China, a través de sus funcionarios, ha llegado a dominar la legislación peruana y hacer que sea absolutamente a su medida.
El informe final advierte un patrón de tercerización ¿Cuál es el impacto real de este modelo operativo?
En este caso, ese tipo de subcontrataciones las hicieron para estafar a quienes realmente ejecutan las obras, que no son las empresas chinas.
Actúan como una pirámide: una empresa gana la licitación, esta subcontrata a otra empresa que se encarga de reunir proveedores nacionales que ejecutan la obra, prestan los servicios, le entregan la maquinaria, el material.
La empresa que ganó la buena pro le cobra al Estado peruano, deja la obra paralizada y los proveedores nacionales que entregaron su trabajo no tienen cómo cobrar. El Estado peruano les dice “No, tú no tienes ningún contrato conmigo, cóbrale a quien te subcontrató”.
En este escenario de presunta ¿Qué medidas deberían adoptarse en el Ejecutivo para proteger los intereses del Estado?
Hay que generar prohibiciones para que esas empresas no vuelvan a contratar con el Estado. Además, yo creo que es necesario cambiar realmente a casi toda la plana de el Ministerio de Economía y Finanzas encargado de hacer la ley de contrataciones públicas, porque este problema viene desde hace años.
El Ministerio de Economía y Finanzas podría estar contaminado con los intereses chinos en lugar de proteger los intereses del Estado peruano. Necesitamos en los puestos viceministeriales a personas absolutamente nuevas que no estén contaminadas con los intereses de la República Popular China.
¿Cómo evalúa el rol de la fiscalización estatal y la continuidad de las políticas de gestión bajo la actual administración?
La Contraloría General brilla por su ausencia. Debería revisar la calidad de las obras entregadas o que vienen ejecutando las empresas chinas. Podrían estar utilizando acero chino de baja calidad que lógicamente es más barato. Es necesario realizar una fiscalización.(Fuente diario Correo)
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