Helicobacter pylori: mitos y verdades sobre una bacteria que afecta el estómago
Chiclayo en Línea.- El Helicobacter pylori es una de las bacterias más comunes y puede habitar en el estómago durante años sin causar síntomas evidentes. Su presencia está asociada a problemas digestivos importantes.“Es una bacteria que crece en el estómago de los seres humanos y puede causar problemas, como úlceras gástricas y duodenales e, incluso, cáncer en algunas regiones del mundo, como en Sudamérica”, explica el doctor Alejandro Piscoya, director de la carrera de Medicina de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP).
Debido a que muchas personas
no presentan síntomas, la infección puede pasar desapercibida durante años. Por
ello, comprender cómo se transmite y qué hábitos ayudan a reducir el riesgo de
contagio resulta clave para la prevención.
UN CONTAGIO AÚN NO
COMPLETAMENTE ESCLARECIDO
A pesar de los numerosos
estudios realizados en las últimas décadas, la forma exacta de transmisión
todavía no se conoce con total precisión. “Sabemos que la transmisión ocurre
principalmente de persona a persona dentro del hogar, generalmente durante la
infancia”, señala Piscoya.
Algunas hipótesis sugieren que
el contagio podría producirse mediante alimentos o agua contaminados.
“Algunas investigaciones han
detectado ADN de Helicobacter pylori en el agua de casas en diferentes
distritos de Lima; sin embargo, no se logró aislar la bacteria ni hacerla
crecer en las muestras recogidas”, precisa el médico.
También se ha observado que la
prevalencia de la infección tiende a disminuir en poblaciones que han mejorado
los sistemas de agua potable y desagüe.
MITOS SOBRE LA TRANSMISIÓN
Circulan diversas creencias
sobre cómo se contagia el Helicobacter pylori, como compartir cubiertos, alimentos
o incluso besos. Sin embargo, la evidencia científica aún no permite confirmar
con certeza estas vías de transmisión. “No lo sabemos a ciencia cierta. Aun
así, mantener buenas prácticas de higiene de manos y de manipulación de
alimentos es importante porque ayuda a prevenir múltiples enfermedades”,
indica.
Otros estudios también
sugieren que el entorno donde viven las personas podría influir en el contagio.
“Sabemos que la infección está relacionada con el ambiente en el que se vive.
Por eso se considera que vivir en hogares con muchas personas podría aumentar
el riesgo de transmisión”, agrega.
HÁBITOS QUE AYUDAN A REDUCIR
EL RIESGO
Aunque no existen medidas
específicas para prevenir la infección por Helicobacter pylori, algunos hábitos
básicos de higiene pueden contribuir a disminuir el riesgo de contagio.
Entre ellos se encuentran el
lavado de manos antes de preparar o consumir alimentos, el lavado de manos
después de ir al baño y el consumo de agua hervida o proveniente de fuentes
seguras. Estas prácticas también ayudan a prevenir otras infecciones
gastrointestinales frecuentes.
¿CUÁNDO ACUDIR AL MÉDICO?
Uno de los principales
desafíos de esta infección es que, “en la mayoría de los casos, no produce
síntomas, por lo que no es fácil sospechar su presencia”, señala el doctor Piscoya.
Sin embargo, cuando aparecen molestias digestivas y se detecta una úlcera, es
necesario buscar la bacteria mediante pruebas diagnósticas y tratarla.
Actualmente, algunos países
están implementando estrategias de detección temprana en adultos jóvenes
mediante pruebas de aliento o de heces para identificar y tratar la infección a
tiempo. También se investigan métodos para determinar qué personas mayores
podrían beneficiarse de estudios como la endoscopía para detectar lesiones
premalignas.
Comprender mejor cómo se
transmite esta bacteria y promover hábitos básicos de higiene siguen siendo
herramientas clave para reducir el riesgo de infección y sus posibles
complicaciones.